Llevamos ya meses con la rutina, los horarios, las retenciones, las reuniones a última hora, las urgencias, los proyectos que no acaban, las obligaciones etc. En definitiva, una avalancha de inputs estresantes que nos sobrecargan a diario. Ya sabemos que el estrés no es bueno para la salud, ni siquiera nos ayuda a ser más eficientes, así que quiero contarte algunas estrategias para disfrutar una vida sin estrés.

Vive el presente

Una de las mejores formas de evitar el estrés, y por otro lado disfrutar con Atención plena es vivir el presente, sentirlo y apreciarlo. Si vives permanentemente en el pasado únicamente buscarás las culpas, que hiciste mal en aquella situación y que hubiera pasado si hubieras actuado de otra forma, mientras que vivir únicamente en el futuro, traslada tus metas a un momento que nunca llega. Cuántas veces te has dicho: «Si hubiera hecho esto o lo otro …» o «El lunes empiezo …» o «Cuando tenga X haré Y».

No te digo que dejes de revisar tu pasado, pero para extraer lecciones teniendo presente que ya no podremos cambiar las decisiones tomadas, ni tampoco evites mirar al futuro pero para plantearte retos y metas que alcanzar, eso si siempre con una definición precisa de cómo, cuándo y dónde para que sepas si ya has llegado o cuando te falta para alcanzarla.

 

Piensa en lo que tienes

La gran mayoría de nosotros tenemos muchas más cosas de las que realmente necesitamos, aún así no podemos evitar desear todavía acumular más. Soñamos con objetos materiales que nos acerquen a nuestros grupos de aspiración, para sentirnos parte o para mostrar a los demás un estatus social determinado, y para conseguirlo estamos dispuestos a esclavizarnos voluntariamente, y una vez conseguido tenemos la magnífica habilidad de no tener suficiente y buscar algo más para adquirir y que ahora no tenemos, provocándonos una sensación de insatisfacción permanente.

Evidentemente este pensamiento de no tener nunca suficiente, de no conformarse, o de no sentirse satisfecho con lo que tenemos es una fuente inmensa de estrés. Para evitarlo practica el minimalismo, piensa en todo lo que tienes, y reflexiona si realmente aún lo necesitas. Te doy dos pequeñas estrategias, la primera para evitar acumular cosas, y la segunda para frenar el impulso consumista. Para el primer caso, coge algo que tengas guardado hace tiempo por casa y hazte la siguiente pregunta: «Lo he utilizado en el último año?» Los expertos en minimalismo dicen que si algo no lo has usado en todo un año seguramente ya no la volverás a necesitarlo nunca más. Busca en tus dispositivos archivos que contengan documentos, fotos, vídeos, etc. que hace más de un año que no consultas, y elimínalos o si lo prefieres sácalos del dispositivo y almacénalos de forma clasificada en un disco duro externo.

Para evitar el consumismo, cuando tengas pensado comprar algo nuevo, como ese nuevo smartphone porque el tuyo ya va lento o el nuevo gadget de moda, date un margen de tiempo, espera dos o tres días o mejor una semana antes de formalizar la compra. Si realmente es importante y lo necesitas, siempre estarás a tiempo de comprarlo, pero si no es así, estos días de reflexión te permitirán valorar correctamente la necesidad real de la compra y evitar la compra compulsiva.

 

Rechaza las malas compañías

Los mal llamados «Amigos», los «Colegas», los compañeros de trabajo, conocidos e incluso familiares pueden ser personajes tóxicos. Son personas que se reconocen fácilmente: malhumorados, siempre quejándose, poniendo pegas a todo, y con una habilidad casi maligna para robarnos nuestra energía vital. Sólo puedes hacer algo con estas compañías, evitarlas. Intenta reducir tu contacto con ellas tanto físico como digital, evita seguirlas en las redes o si lo haces intenta ignorar sus publicaciones.

Si entramos en su dinámica, todo lo veremos negro, estaremos deprimidos, malhumorados.

Si quieres evitar el estrés envuélvete de gente positiva, optimista, trabajadora, soñadora y alegre. Busca a personas que te provoquen alegría y optimismo, sigue a perfiles que te saquen una sonrisa.

Olvida el rencor y el odio

El odio se come lentamente el alma, y ​​nos termina pasando factura a nuestra vitalidad. El rencor y el odio son sentimientos tan potentes que transpiran y hace que la gente no quiera estar cerca. Al igual que decíamos que no sirve de mucho vivir en el pasado aún menos vivir en el rencor. No voy a entrar en temas teológicos sobre la compasión, simplemente quiero hacerte ver que sentir odio o rencor al final te acabará afectando muy negativamente.

 

No te preocupes por lo que está fuera de tu control

Como dice el Proverbio chino «Si tienes un problema que no tiene solución, para qué te preocupas? Y si tiene solución, para qué te preocupas? » Es decir, no te eches a la espalda problemas que están fuera de tu control, esos que no puedes resolver. Deja de preocuparte de esas cosas y empieza a ocuparte de tus cosas.

 

Organízate

Organizarse es sólo el primer paso hacía el Alto Rendimiento, pero recuerda que para recorrer 1000 kilómetros hay que dar el primer paso. Por eso si quieres evitar el estrés, el primer paso será la organización. Saber de qué cosas nos tenemos que ocupar, y de qué no hay que preocuparse, conocer nuestros compromisos y definir nuestras responsabilidades. Si estás organizado habrás hecho el primer paso para disfrutar una vida sin estrés.

 

Evita los problemas de los demás

Si hay una ventaja principal de los problemas de los demás es que no son nuestros, puede parecer egoísta pero ¿verdad que tú ya tienes suficientes problemas? Está muy bien ayudar a los demás siempre que haya sido una decisión consciente y totalmente voluntaria, pero hay personas que quieren que otros resuelvan sus problemas, evitando afrontar su responsabilidad. Te animo a que capacites a esas personas a resolver sus problemas, sería aquello de «Ayudar a levantar la carga pero no ha llevarla».

Trabaja en lo que te apasiona

Piensa en levantarte por la mañana lleno de energía deseando empezar la jornada laboral para afrontar nuevos retos, cultivar nuevas oportunidades y con una sonrisa de oreja a oreja. Trabajar en lo que te apasiona no es ninguna garantía de que no sufras estrés pero si que minimiza mucho las posibilidades y reduce la intensidad. Aproximadamente cada año inviertes unas 2000 horas a trabajar, así que si no trabajas en lo que te apasiona piensa seriamente en cambiar de profesión.

 

Detener el sobre análisis

Especialmente de todo aquello que ni siquiera ha pasado. Está muy bien plantear las diferentes opciones y las posibles consecuencias de nuestras decisiones, pero evita caer en analizar las consecuencias negativas de cada decisión. Si cuando analizamos las posibilidades sólo valoramos las consecuencias negativas será muy sencillo encontrar excusas para mantenernos en la zona de confort, para magnificar las posibles consecuencias, hacerlas más negativas de lo que eran en un principio, y finalmente estresarnos. Intenta valorar las situaciones desde una óptica positiva, valorando qué beneficios te aportará esta nueva decisión, qué consecuencias positivas obtendrás, evitarás el estrés, encontrarás soluciones más creativas y obtendrás una importante fuente de motivación para llevar a cabo tu propósito.

 

Di NO

En un próximo artículo te expondré con todo detalle los beneficios de decir No, y cómo estas dos letras potenciarán tu productividad. Si dices No, liberas estrés, podrás hacer mejor las cosas importantes, tendrás más tiempo y energía, y obtendrás sensación de control.

 

Vive sólo tu vida

Resulta muy tentador vivir la vida de los demás, pero como en otras ocasiones te he dicho, sólo tenemos una vida, y es nuestra. Hay que evitar vivir la vida que están viviendo los que nos rodean, pues cada uno de nosotros tenemos nuestros valores, principios y visión, acumulamos Fortalezas y Debilidades, y valoramos diferentes oportunidades y amenazas, con una escala de valores personal e intransferible. Por tanto, no podemos vivir su vida a través de nuestra personalidad, no encaja, sólo podemos vivir nuestra vida. Si quieres evitar el estrés no lo olvides, tu vida es tuya.

 

Piensa en tus Fortalezas

En PNL decimos que «El mapa no es el territorio», es decir, cada uno tiene una percepción de la realidad totalmente diferente del resto. Dos personas podemos ver el mismo hecho, y cada uno habrá recibido y procesado una información diferente sobre el hecho. Por lo tanto, y reforzando el punto anterior, no pienses en las fortalezas o debilidades de los otros, sólo guíate por tu mapa, por tus percepciones, por tus valores. Si quieres vivir tu vida, sólo lo podrás hacer siguiendo tu propio mapa.

Estas son algunas de las estrategias para disfrutar una vida sin estrés que puedes poner en práctica desde ya mismo. Te puedo asegurar que funcionan, y que no es necesario aplicarlas todas para liberar gran cantidad de estrés.

En muchas ocasiones culpamos cómo causantes de nuestro estrés a factores externos ajenos a nuestras acciones, pero si has leído con atención todo cuanto aquí te he expuesto, acabar con el estrés está en tus manos, está bajo tu control, por lo que se han acabado las excusas, si quieres librarte del estrés, toma las riendas y ¡vive la vida que quieres vivir!

Cuéntame en los comentarios que situaciones te estresan, en que momentos pierdes el control, cómo los afrontas, cuales son tus estrategias para mantener controlado el estrés.

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